| Jesúsmary 的个人资料Jesús Ma. Bezunartea照片日志列表 | 帮助 |
|
|
11月26日 Despertemos la esperanzaDOMINGO I DE ADVIENTO - 2009 - Ciclo C
MONICIÓN AMBIENTAL Paz y bien. Iniciamos el tiempo de preparación a la Navidad con este primer domingo de adviento. Así como se hizo uno de nosotros en el misterio de su nacimiento, quiere hacerse parte de nosotros en el misterio sacramental que vamos a celebrar. Que la celebración de la Eucaristía sea la oportunidad para renovar nuestro corazón en la esperanza de su nacimiento y de su presencia sacramental.
MONICIÓN A LA 1ª LECTURA – Jeremías 33, 14-16 Escuchemos la primera lectura de este domingo, que nos invita a despertar nuestra esperanza con la seguridad de que Dios quiere cumplir sus promesas de salvación.
MONICIÓN AL SALMO RESPONSORIAL – Sal 24 El Adviento nos invita a hacer un camino de renovación espiritual. ¿Cuál es el camino que cada uno debe hacer? Le pedimos a Dios en el salmo que nos dé a conocer los caminos que el quiere para nosotros.
MONICIÓN A LA 2ª LECTURA – I Tesalonicenses 3, 12-4, 2 San Pablo nos sugiere algunas actitudes que hemos de cultivar en este tiempo de adviento para estar bien dispuestos a recibir al Señor.
MONICIÓN AL EVANGELIO – Lucas 21, 25-28.34-36 Nos invita el Evangelio a estar pendientes de Dios en nuestra vida, conduciéndonos de una forma digna de nuestra vocación; así podremos recibirlo espiritualmente al celebrar los misterios de la historia de salvación.
REFLEXIÓN HOMILÉTICA Ante todo, el Adviento nos invita a tomar conciencia de que necesitamos renovarnos. Para ello la Iglesia, año con año nos ofrece a comenzar de nuevo un camino de conversión. El Adviento nos invita a entrar en nuestra realidad personal y evaluar, como nos sugiere san Pablo, la experiencia de santidad, que se basa en el amor. También la oración nos ayudará a vivir en escucha y comunión con el plan de Dios.
PRECES DE LOS FIELES S. Conscientes de que necesitamos ponernos en comunión con Dios para aprovechar al máximo este tiempo de renovación espiritual, oremos por toda la Iglesia y el mundo. Respuesta: Ven Señor, Jesús. -Por la santa Iglesia en todos sus miembros, para que vivamos este tiempo de Adviento en una renovación profunda de nuestra vocación a la santidad. Oremos. -Por las autoridades civiles de nuestro mundo, para que sientan la urgencia de establecer la justicia y la paz, signo de la presencia de Dios entre nosotros. Oremos. -Por los más necesitados de nuestra sociedad y del mundo, para que sientan en este tiempo la liberación integral en sus vidas que Dios nos da con el nacimiento de Cristo. Oremos. -Por nuestra comunidad parroquial, para que nos renovemos en la vocación a la santidad por medio del amor mutuo y la solidaridad fraterna. Oremos. S. Padre bueno, que por amor nos envías a tu Hijo Jesucristo, despierta nuestro corazón al amor para que tus promesas de salvación se hagan realidad entre nosotros. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
MONICIÓN DE ENVÍO Llevemos en nuestro corazón la alegría de la buena nueva del nacimiento de Cristo, que vamos a celebrar próximamente, y que ello nos motive a ser testigos en estos días de los valores que pueden llenar realmente nuestro corazón de hijos de Dios.
11月19日 FIESTA DE CRISTO REY
MONICIÓN AMBIENTAL Paz y bien. En este domingo último de nuestro año cristiano unamos nuestras voces y nuestros corazones para aclamar a Cristo como el Rey y Señor, que con su sangre nos ha redimido y nos ha rescatado para gozar y vivir como hijos de Dios en su Reino de verdad, justicia, paz y amor. Nuestra aclamación, hecha culto de acción de gracias en la Eucaristía, nos lleva también a renovar nuestro compromiso de vivir como testigos de su Reino; que sea ese nuestro deseo al cantar, al rezar y al comulgar en este Misa.
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA – Daniel 7, 13-14 En breves palabras nos comparte el profeta Daniel su visión de Cristo, viniendo gloriosamente para ser proclamado y reconocido como Rey de todas las naciones y pueblos. Escuchemos.
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA – Apocalipsis 1, 5-8 Ante la hermosa proclamación y apología que el autor del Apocalipsis hace de Cristo como “soberano de los reyes de la tierra”, nos toca reafirmar nuestra fe en el curso de la historia de salvación, de la que El es el principio y el final, Alfa y Omega.
MONICIÓN AL EVANGELIO – Juan 18, 33-37 Ante el interrogatorio arrogante y curioso de Pilato, Jesús responde con claridad y seguridad que él ha venido a dar testimonio de la verdad, sobre la que está constituido su Reino. Escuchemos.
REFLEXIÓN HOMILÉTICA Llegamos al final de un año en que hemos tenido la gracia y la oportunidad de vivir una historia de salvación. Al final de esa historia está Cristo para decirnos: “vengan a compartir conmigo el Reino que el Padre les tiene reservado”. En ese Reino reconocemos a Cristo como el Rey y Señor, que con su sangre nos ha ganado para Dios como pueblo consagrado. ¿Cómo te sientes ante esta realidad espiritual? ¿Ha estado tu vida orientada a esta realidad espiritual? ¿Te sientes cómodo y feliz en este Reino de Cristo gozando de su paz, de su amor y justicia, de su verdad y su felicidad? Esta fiesta es para hacer una síntesis de alabanza a este plan salvador de Dios por medio de Cristo con la gracia del Espíritu, presente y activo en la Iglesia.
PRECES DE LOS FIELES Con toda la confianza que nos da sabernos amados por Dios y llamados a gozar cada vez en mayor plenitud las riquezas de su Reino, oremos. Respuesta: Cristo Rey del Universo, escúchanos. -Por el Papa, los Obispos y demás miembros de la Jerarquía, para que en su ministerio trabajen incondicionalmente por establecer el Reino de Cristo. Oremos. -Por los gobernantes de las naciones, para que sientan sobre sí la responsabilidad de ser instrumento de Dios en el establecimiento de la paz y la justicia en el mundo. Oremos. -Por todos los que son víctimas de los gobiernos injustos y opresores del mundo, para que en sus vidas experimenten la paz y la justicia, que Dios quiere para todos sus hijos. Oremos. -Por todos los que somos seguidores de Jesús, Rey del universo, para que trabajemos comprometidos por establecer el Reino de justicia, verdad y paz de Cristo en los medios humanos donde nos toque vivir. Oremos. Padre de toda bondad, que nos has dado en tu Hijo Jesucristo la oportunidad de gozar la riqueza del Reino celestial, acoge las oraciones que te hemos dirigido para que podamos gozar cada vez más de la abundancia espiritual de este Reino. Por Cristo N. Señor. Amén.
MONICIÓN DE ENVÍO Muchos han dado su vida a lo largo de la historia de la Iglesia, inspirados y fortalecidos por la imagen y la gracia de Cristo Rey. Que sea él nuestra inspiración para ser los testigos de su Reino en una sociedad en la que tanto necesitamos sus valores.
11月7日 ¿Qué damos? ¿Cuánto damos?Domingo XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO –
MONICIÓN AMBIENTAL Paz y bien. Dios rico en misericordia nos ha dado en abundancia al darnos a su Hijo Jesucristo como Salvador nuestro. A través de la experiencia de Cristo, que como sacerdote se da todo a nosotros en su sacrificio salvador, y través de imágenes humanas, presentadas en las lecturas que vamos a escuchar, se nos inculca la generosidad y sinceridad en todo lo que damos y hacemos. Preparemos nuestro espíritu y nuestro corazón para participar en este misterio de amor divino de Cristo en su misterio pascual, que nos renueve en la experiencia diaria de nuestro amor fraterno.
MONICIÓN A LA PPRIMERA LECTURA – I REYES 17, 10-16 Escuchemos una historia de la vida del profeta Elías, en la que se nos explica cómo Dios recompensa nuestra generosidad en socorrer las necesidades ajenas.
MONICIÓN AL SALMO 145 La historia de salvación es una historia de fidelidad de Dios a sus promesas salvadoras; por ello nos unimos en alabanza con este salmo.
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA – HEBREOS 9, 24-28 Se nos explica en el siguiente pasaje de la carta a los Hebreos la eficacia espiritual de Cristo como sacerdote, que nos salva a través de su sacrificio, ofrecido solamente una vez.
MONICIÓN AL EVANGELIO – Mc 12, 38-44 Con un sencillo ejemplo, de nuevo relacionado con una viuda pobre, nos explica Jesús el secreto para juzgar el valor de nuestras acciones. Escuchemos.
REFLEXION HOMILÉTICA El mensaje de hoy lo podemos centrar en la calidad de nuestra vida, más bien que en la cantidad de los actos que hacemos. La vida del cristiano no está en hacer sino en ser. Los actos han de responder a la vida interior y no esconder la vida interior. Por otra parte, no necesitamos hacer muchas cosas para contentar a Dios, sino que lo que hacemos salga de la sinceridad de nuestro corazón.
PRECES DE LOS FIELES Confiando en la voluntad salvadora de Dios hacia cada uno de nosotros, abramos nuestro corazón en una oración confiada. Respuesta: Padre, escúchanos.
Por los ministros de la Iglesia, para que sean fieles a su ministerio siguiendo el ejemplo de Cristo. Oremos. Por los que sirven en la sociedad en puestos públicos, para que sean responsables de la confianza que el pueblo ha puesto en ellos. Oremos. Por los más pobres y necesitados de nuestra sociedad, para que sean tomados en cuenta en sus derechos y necesidades. Oremos. Por nosotros y por nuestras necesidades e inquietudes, para que siempre confiemos en la providencia de Dios para ser generosos con quienes nos necesiten. Oremos.
Padre bueno, acoge benévolamente estas intenciones, que expresan la confianza que tenemos en tu bondad y en ti providencia. Por Cristo N. Señor.
MONICIÓN DE ENVÍO Que la generosidad de Dios, a través de su Hijo Jesucristo, que se nos da totalmente cada vez que celebramos la Eucaristía, nos motive a nosotros a vivir esta semana que inicia, sabiendo dar de nosotros generosamente a quien nos necesite. 10月31日 DOMINGO XXXI T. O.Día de todos lo santos
Ambientación general Paz y bien. Al celebrar en este día a todos los santos de la Iglesia, nuestra Eucaristía es una fiesta de acción de gracias porque Dios ha manifestado su santidad en innumerables hombres y mujeres de todos los tiempos, que en el seguimiento de Cristo encontraron la realización de su vida, encontraron la felicidad. Todos nosotros hemos recibido el germen de la santidad en el bautismo, por ello, este día es también la ocasión para renovar nuestra vocación a la santidad. Además de la Iglesia jerárquica, Dios nos ha dado la iglesia doméstica, la familia, hogar y escuela de los valores que nos guían en el camino de la santidad. La tendremos presente en la Eucaristía como los demás primeros domingos de mes.
Monición a la 1ª lectura – Apocalipsis 7, 2-4.9-14 En esta primera lectura se nos invita a contemplar el maravilloso espectáculo de los santos en el cielo, provenientes de todas las naciones, alabando a Dios por la salvación recibida de Cristo. Escuchemos.
Monición al Salmo 23 Con el salmo responsorial proclamamos que son los santos los que han buscado al Señor en su vida, han hecho de las cosas de Dios lo único necesario.
Monición a la 2ªlectura – I Juan 3, 1-3 El amor de Dios nos ha hecho sus hijos y el vivir de acuerdo a esta dignidad es lo que nos ha de mantener en continua purificación y santificación.
Monición al Evangelio – Mateo 5, 1-12 La felicidad y la santidad se encuentran en la vida de cada día si vivimos con la inquietud de buscar constantemente el Reino de Dios. Escuchemos esto en el pasaje evangélico de hoy.
Reflexión homilética Dios es el santo, el tres veces santo, el verdaderamente santo. Para nosotros la santidad es estar en la línea de Dios, conectados a su Espíritu. En la medida que nos desconectamos del mundo y nos sintonizamos con los valores del Reino, iremos creciendo en la experiencia de la santidad. Y en la medida que vivamos en la santidad de Dios, iremos vibrando con su felicidad y siendo testimonio creíble de su Reino.
Preces de los fieles Animados por el testimonio de los santos, sentimos la necesidad de pedir a Dios nos santifique con su gracia y con su protección. Respuesta: Padre, escúchanos. - Por la Jerarquía de la Iglesia, para que sean santos como Cristo, el sacerdote eterno. Oremos. - Por las autoridades de la sociedad, para que busquen la santidad en procurar el bien espiritual de sus ciudadanos. Oremos. - Por todos los que sufren necesidades, para que sepan vivir su realidad diaria en el espíritu de las Bienaventuranzas. Oremos. - Por nuestra familias y todas las familias en la Iglesia, para que sean verdaderas iglesias domésticas donde su aprenda y viva la santidad en el amor. Oremos. - Por todos nosotros, que celebramos la santidad de Dios y de los santos, para que vivamos de manera digna de todos estos testigos de la santidad. Padre bueno, el sólo verdaderamente santo, infunde sobre nosotros tu Espíritu que nos afiance en el camino de la santidad. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Monición de envío En medio del ambiente mundano en que se desarrolla gran parte de nuestra vida se necesita la luz que señala hacia arriba: hacia los valores espirituales. Sintamos sobre nosotros esta responsabilidad en los días de esta semana que comienza. 10月25日 DOMINGO XXX T.O.LUZ EN MI SENDERO
AMBIENTACIÓN GENERAL Paz y bien. El camino y la luz son dos signos importantes de la vida y de la misión de Cristo. El se proclamó como luz del mundo y como camino, que conduce a la vida. Sabemos que hacer un camino requiere de dirección y luz; seguir a Jesús por su camino incluye dejarnos iluminar por él. Ello nos hace recordar que la experiencia cristiana no es de iniciativa personal. Que la liturgia de hoy nos sirva para acercarnos a Jesús, fortalecer la luz de nuestra vida y seguir con fidelidad su camino.
Monición a la 1ª lectura - Jeremías 31, 7-9 Escucharemos ahora la invitación a la alegría y a la celebración que el profeta Jeremías dirige a su pueblo porque, quienes habían sido desterrados, vuelven ya a su propia tierra.
Monición al salmo 125 El salmo se hace eco del mensaje del profeta y nos invita a proclamar que el Señor hace grandes obras por su pueblo. Que sea una oración que renueve nuestra confianza en medio de nuestras pruebas.
Monición a la 2ª lectura – Hebreos 5, 1-6 Nos invita la segunda lectura a considerar el misterio y don que Dios concede a algunos, y por medio de ellos a la Iglesia, a través del sacerdocio, que encarna la misión y el servicio salvador de Cristo. Escuchemos.
Monición al evangelio – Marcos 10, 46-52 En un breve relato de la curación de un ciego, nos expone el evangelio la dimensión fundamental de la experiencia cristiana de vida, que es seguir a Jesucristo.
Reflexión homilética Los cristianos se llamaron durante un tiempo “los seguidores del camino”, los seguidores de Jesús, decimos hoy. Camino y seguimiento nos hablan de movimiento, de proceso, de algo que se va haciendo. A veces el camino cansa; a veces se nos ofrecen diferentes caminos que nos confunden en el curso de nuestra vida. La imagen del ciego nos habla de esa experiencia de confusión y de cansancio. Cuando Cristo aparece en su vida, él se apresura a pedirle la luz y esa fe en él cambia el sentido de su vida para siempre. Ya no será víctima de los acontecimientos, sino que se pondrá en camino con Jesús. “Seguía a Jesús por el camino”, mientras antes estaba “sentado junto al camino”.
PRECES DE LOS FIELES Como si Jesús pasara junto a nosotros en esta eucaristía, nos atrevemos a decir con el ciego de Jericó: Jesús Hijo de David, ten compasión de nosotros.
- Por todos nuestros pastores en la Iglesia, para que con acierto y firmeza nos marquen y guíen por el camino de Jesús. Oremos. - Por todos los líderes civiles, para tengan la luz de la responsabilidad y la justicia para guiar los pueblos a la prosperidad y plenitud de su dignidad. Oremos. - Por todos los que en nuestro tiempo, en nuestra sociedad, están sentados a la vera del camino, víctima de sus necesidades y carencias. Oremos. - Por todos nosotros los que hemos recibido la luz del bautismo para que sigamos decididamente a Jesús por el camino de la vida. Oremos.
Padre bueno, que nos has enviado a tu Hijo para llevarnos de las tinieblas a la luz, acoge estas peticiones para que caminemos con decisión y esperanza por el camino que él nos enseña. Por Cristo N. Señor.
Monición de envío Después de renovar en la Eucaristía la luz y la gracia para ser seguidores de Jesús, volvamos con alegría al camino de cada día con la seguridad de que Cristo va siempre delante de nosotros. 10月17日 Lema: La Palabra de Dios, luz para los pueblosDOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES
Monición ambiental Paz y Bien. Jesucristo el enviado de Dios para llevar a cabo una historia de salvación es el misionero por excelencia. Misionero por ser enviado y misionero porque la misión que trae a este mundo es la más hermosa y la más decisiva para la felicidad del ser humano. Por ello, la Iglesia, heredera de la misión de Jesús, se siente misionera en todos sus miembros, llamados a ser luz del mundo. Esta misión, nos dice este año el Papa con el lema “la Palabra, luz para los pueblos”, la hemos de llevar a cabo haciéndonos portadores de la Palabra de Dios, con la predicación, la enseñanza y el testimonio.
Monición a la 1ª lectura – Zacarías 8, 20-23 Con entusiastas y alentadoras palabras nos dice el profeta Zacarías que llegarán días en que todos querrán conocer y adorar a Dios y pedirán a los miembros del pueblo escogido que los guíen y ayuden a realizar ese deseo.
Salmo 66 Pedimos a través del salmo que ese ideal anunciado en las palabras de Zacarías, se haga realidad hoy en el mundo.
Monición a la 2ª lectura – Romanos 10, 9-18 Nos explica la segunda lectura en palabras de san Pablo la importancia de la predicación del Evangelio, como medio para llegar a creer, pero también el reto de predicar de forma que el mensaje sea creíble.
Monición al Evangelio – Marcos 16. 15-20 Nos recuerda el pasaje evangélico de hoy el mandato de Jesús a los apóstoles de predicar el evangelio a todo el mundo y cómo la Iglesia está llevando a cabo esta misión, animada por la presencia del Señor.
Reflexión homilética El ser humano ha sido llamado por Dios a colaborar en la tarea de hacer una humanidad fraterna, que se realice en la solidaridad. Por ello, nos dice san Pablo que la Iglesia es como un cuerpo en el que hay distintas funciones bajo la responsabilidad de todos y cada uno de sus miembros. El ejemplo y modelo de esta responsabilidad solidaria nos la da el mismo Dios y Padre nuestro al enviarnos a su Hijo como salvador: maestro de la verdad, y dador de la vida eterna. Esta misión, iniciada por Jesús, la llevará a su perfección por medio del Espíritu Santo en la Iglesia, a quien encomienda la tarea y misión de llevar el Evangelio de la misión a todos los pueblos de la tierra. Haciéndonos eco de esa misión, la Iglesia celebra este día de las Misiones, en el que recuerda a todos los cristianos que tenemos algo que hacer por que la buena nueva de salvación llegue a todos los seres humanos. Este año nos invita a llevar a cabo esta misión inspirados y apegados a la Palabra de Dios, que será luz en medio de este mundo, confundido y presionado por muchas doctrinas y fuerzas de muerte.
PRECES DE LOS FIELES SACERDOTE: Dirijamos a Dios nuestras intenciones y presentémosle nuestras necesidades frente a esta misión de proclamar y hacer presente su Reino.
Respuesta: Envía, Señor, obreros a tu mies. -Por la Iglesia, para que, fiel a su misión evangelizadora, predique incansable la Buena nueva de Jesucristo a todos los pueblos. Oremos. -Por todos los misioneros, sacerdotes, religiosos y laicos, para que sean fieles al Evangelio a pesar de las persecuciones o dificultades. Oremos. -Por todos los pueblos, para que puedan beneficiarse de la misión evangelizadora de la Iglesia. Oremos. -Para que todos los cristianos nos sintamos privilegiados y motivados a ser misioneros con la palabra y la vida. Oremos. -Para que entre todos los creyentes haya tolerancia y respeto mutuos. Oremos.
SACERDOTE: Acoge, Señor, en tu bondad estas intenciones para que, siendo fieles a tu voluntad de que todos lleguen al conocimiento de la verdad, seamos colaboradores incansables de la misión de la Iglesia. Por Cristo nuestro Señor.
Monición de envío “Como el Padre me envió, así los envío yo” dijo Jesús a los apóstoles; sintamos que esta palabra de Jesús llega hasta nosotros, dando sentido y contenido de misión a nuestra vida cristiana, invitándonos a llevar la luz de la Palabra divina a nuestro mundo, a nuestra sociedad, allá donde nos toque vivir. 10月10日 ¿QUÉ DE HACER PARA TENER VIDA ETERNA?XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
AMBIENTACIÓN GENERAL Paz y bien. Cristo se proclamó como el camino, la verdad y la vida. Sin embargo, pocos creyeron en él. Nosotros nos reunimos a escuchar su verdad y a celebrar su vida en la Eucaristía. ¿Estamos dispuestos a seguir el camino que él nos señala? La Eucaristía será el momento para rectificar y purificar criterios y actitudes en nuestro compromiso de ser, discípulos, seguidores y testigos de Jesucristo. Ambientemos nuestro corazón con el canto de entrada.
1ª lectura – Sabiduría 7, 7-11 Prudencia y sabiduría son dos luces que nos pueden guiar a la hora de elegir la verdadera riqueza que pueda llenar y satisfacer nuestro corazón y el sentido de la vida. Escuchemos el siguiente pasaje bíblico.
Salmo 89 Ahora nos unimos en oración con el salmo responsorial para que el Señor nos conceda el conocimiento y la sabiduría que necesitamos en la vida.
2ª lectura – Hebreos 4, 12-13 La sabiduría de Dios está a nuestro alcance a través de su Palabra, que la Iglesia nos proclama y enseña; así nos lo expone el pasaje de la carta a los Hebreos que vamos ahora a escuchar.
Evangelio – Marcos 10, 17-30 A través de una conocida historia nos ilumina el evangelio sobre cómo nuestro conocimiento de la verdad pueda estar impedido por prejuicios o intereses personales. Escuchemos.
Reflexión homilética El ser humano lleva en su interior la inquietud por la felicidad, y con ella por conocer la verdad. La sabiduría popular y de las culturas a través del mundo son esfuerzos y caminos para llegar a las mismas. A veces, como nos indica el evangelio, queremos una felicidad y una verdad a nuestra medida y conveniencia. A veces no se cree que haya una verdad objetiva, como lo indicó Pilatos al preguntar a Jesús en tono de incredulidad, ¿“Qué es la verdad”? El hombre que se acerca a Jesús en el relato evangélico es ejemplo de quien quiere una verdad a su medida.
PRECES DE LOS FIELES Sabemos que el camino de Jesús y su verdad nos llevan a la vida, sin embargo, sin él no podemos hacer nada; por ello, nos unimos en oración como comunidad empeñada en hacer su vida presente entre nosotros.
Respuesta: Jesús, verdad y vida, escúchanos. Por la Iglesia, madre y maestra, para que guíe y alimente a quienes siguen el camino de Jesús. Oremos. Por las autoridades civiles, para que favorezcan los derechos de los ciudadanos, particularmente en el conocimiento de la verdad y la promoción de oportunidades. Oremos. Por los que caminan en la vida sin rumbo y sin fuerzas, para que encuentren en nosotros los guías hacia la verdad de Cristo. Oremos. Por todos los que hemos hecho la opción por el evangelio de Cristo, para que seamos coherentes con su verdad, a pesar de la oposición o las dificultades. Oremos. Acoge, Padre, nuestras súplicas confiadas en tu bondad y en tu providencia. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Monición de envío El Señor nos ha dicho qué hemos de hacer para tener la vida eterna; que nuestra participación en la Eucaristía sea nuestra fuerza para vivir de acuerdo a esta vida que de creyentes y testigos de Jesucristo.
10月3日 FIESTA DE SAN FRANCISCO DE ASÍSDOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO
AMBIENTACIÓN GENERAL Paz y bien. Dios desplegó en la creación del ser humano un plan de convivencia, que es el matrimonio, en el que se manifestara algo del misterio de unidad y amor de su misterio divino. Este plan tuvo sus fallas en la realización humana, por lo que Dios nos envió a su Hijo para que restableciera y potenciara la naturaleza humana. Pero a lo largo de la historia, Dios ha seguido ofreciéndonos ejemplos de esa capacidad de comunión y fraternidad en la vida de muchos santos, uno de ellos san Francisco de Asís. Que la celebración de la Eucaristía nos renueve en este plan de Dios en el modo concreto en que cada uno ha elegido, sobre todo en nuestra vida familiar.
Monición a la 1ª lectura – Génesis 2, 18-24 Dios crea al ser humano con la necesidad de compartir con los demás su vida, escuchemos cómo nos lo describe el pasaje bíblico del Génesis.
Monición al salmo 127 La obediencia, el temor de Dios y el respeto a su voluntad son fuente de fecundidad y prosperidad en la vida del ser humano, nos recuerda el salmo.
Monición a la 2ª lectura – Hebreos 2, 8-11 En sintonía con el plan de Dios al crearnos, nos recuerda la siguiente lectura que Dios llevó a la perfección este plan por medio de Jesucristo, el prototipo y modelo de todos nosotros los humanos en su relación con Dios y con el prójimo.
Monición al Evangelio – Marcos 10, 2-16 Frente a las tendencias disgregadoras que produce en nosotros el pecado, nos recuerda el pasaje evangélico de hoy el ideal de amor que es el matrimonio, cuando se vive como vocación y parte del plan de Dios para la humanidad.
Reflexión homilética Dios tiene un plan para la humanidad, un plan en el que se dé la convivencia y la complementariedad en la diferencia del hombre y la mujer. Ante las limitaciones humanas, Cristo nos ofrece el ejemplo de quien vive en una actitud constante de solidaridad hasta lo máximo, hasta el límite de dar su vida. El matrimonio es la forma más realista de la convivencia; tiene sus dificultades pero tiene también sus fuerzas, como son la fidelidad y la indisolubilidad. San Francisco de Asís es un ejemplo de la capacidad de fraternidad, incluso sin los vínculos humanos del matrimonio, pero con la fuerza de Dios.
PRECES DE LOS FIELES Sabiendo que Dios ordena todo para el bien de sus creaturas, abramos nuestro corazón a su amor expresándole nuestras necesidades. Respuesta: Padre, escúchanos. -Por la Iglesia, madre y maestra nuestra, para que siempre procure solícitamente al bien espiritual de todos en el matrimonio y en la familia, según el plan de Dios. Oremos. -Por las autoridades civiles, para que protejan los derechos de las familias, particularmente del matrimonio y de la vida no nacida. Oremos. -Por los matrimonios desunidos y en dificultad, para que trabajen y busquen los medios para proteger este ideal de su vida. Oremos. -Por todos los que creemos en la vida y en el amor familiar, para que seamos testigos de estos valores en un mundo confundido por la propaganda materialista y edonista. Oremos. -Para que el ideal de fraternidad que san Francisco vivió y nos heredó, sea una motivación y fuerza espiritual para nuestra vida familiar. Oremos. Dios de bondad, acoge estas intenciones para que gocemos siempre de tu providencia en medio de nuestra continua necesidad.
Monición de envío Que las palabras del Señor “no es bueno que el hombre esté solo” nos motiven a vivir en una dimensión humana de solidaridad con los más necesitados y particularmente en el ambiente natural de nuestra familia.
9月26日 Apertura a todo lo buenoDOMINGO XXVI DEL T. O.
MONICIÓN AMBIENTAL Paz y bien. Cristo ha llevado a cabo la redención de la humanidad para reconciliar a todos los hijos de Dios y reunirlos en la misma familia; ello nos ha de inspirar sentimientos y deseos de comunión con todos los seres humanos, particularmente con quienes compartimos la misma fe en su doctrina, que nos llamamos cristianos. Que la Eucaristía sea hoy esta fuerza de cohesión espiritual en nuestra comunidad parroquial.
Monición a la 1ª lectura – Números 11. 25-29 Los dones de Dios no están limitados a unos pocos, Dios se complace en compartir su gracia, su amor y su espíritu con todos los que él quiere y están abiertos a colaborar. Escuchemos al respecto la historia del libro de los Números.
Monición al salmo 18 Proclamemos con el salmo la sabiduría que la palabra y la voluntad de Dios proveen y garantizan en nuestra vida.
Monición a la 2ª lectura – Santiago 5, 1-6 Seguimos escuchando las enseñanzas de la carta de Santiago, que hoy nos advierte sobre el peligro de las riquezas materiales y sobre la seguridad falsa que éstas ofrecen. Escuchemos.
Monición al Evangelio – Marcos 9, 38-48 El discípulo de Jesús ha de tener un espíritu ecuménico, dispuesto a aceptar todo lo bueno, independientemente de quien venga y, por otra parte, ha de ser exigente consigo mismo y coherente con su estilo de vida.
Reflexión homilética Dios derrama sus dones generosamente entre todos los de corazón puro, no siempre miembros de nuestra Iglesia o de nuestra comunidad; es lo que ha de inspirar en nosotros el espíritu ecuménico de apertura a quienes tienen otra fe. Esa apertura nos ha de hacer generosos y solidarios, nos dice Santiago, incluso en el orden natural, ya que Dios ha enriquecido la tierra con bienes suficientes para todos. El Evangelio nos dirige la atención a purificar nuestras intenciones y nuestra obras para que así podamos ser coherentes con nuestros valores y abiertos a los de los demás.
PRECES DE LOS FIELES Abiertos a la providencia de Dios, que derrama sobre todos la abundancia de sus dones, oremos por ellos y por nosotros. Respuesta: Padre, escúchanos.
Por todos los que han sido llamados a servir a la Iglesia en la Jerarquía, para que sean generosos en administrar la gracia y demás dones de Dios. Oremos.
Por los que administran los recursos de las naciones, para que sean honestos y fieles a la responsabilidad recibida de sus ciudadanos. Oremos.
Por todos los más desposeídos en nuestra sociedad, para que el Dios Padre de todos, haga posible zanjar las diferencias discriminatorias entre las diversas clases sociales. Oremos.
Por todos los que hemos recibido la vocación al seguimiento y testimonio de Cristo, para que tengamos la inquietud de ser hermanos de todos. Oremos.
Padre bueno, inflama nuestros corazones en el amor para que podamos ser generosos con los dones que de ti hemos recibido. Por Cristo nuestro Señor.
Monición de envío Vayamos a la vida de cada día con el deseo sincero de ser testigos de la bondad generosa de Dios, que quiere que todos gocemos de sus dones y que nos reconozcamos como hermanos en una misma familia humana y creyente.
9月20日 De su lado con en su contraXXV DOMINGO DEL T. O.
AMBIENTACIÓN GENERAL Paz y bien. Jesús había sido anunciado como signo de contradicción, como causa de vida y de muerte, según la actitud de aceptación o de rechazo de quienes lo conocieran. Esa misma oportunidad tenemos nosotros cada vez que escuchamos su Palabra y somos invitados a celebrar su misterio pascual. Somos meros oyentes o espectadores o estamos dispuestos a hacernos de su lado. Con esta inquietud comenzamos hoy nuestra celebración de la Eucaristía.
Monición a la 1ª lectura – Sabiduría 2, 12.17-20 La verdad de quien habla de parte de Dios ha de ser probada a través de la prueba de la persecución; es el mensaje que nos da la primera lectura y que es anuncio de lo que Cristo tendrá que vivir. Escuchemos.
Monición al Salmo 53 Frente a las persecuciones por las que ha de pasar el hombre justo, su fe en Dios es la garantía de su triunfo. Así lo proclamamos hoy en el salmo responsorial.
Monición a la 2ª lectura – Santiago 3, 16-4, 3 Se habla y ser escribe mucho hoy sobre cómo encontrar soluciones a los conflictos sociales o políticos, que se suceden en diferentes partes del mundo. Escuchemos la siguiente lectura para iluminarnos sobre este particular.
Monición al Evangelio – Marcos 9, 30-37 De nuevo aparece en la vida y ministerio de Jesús el contraste y conflicto entre sus planes y los de los apóstoles. Quizá esta experiencia nos ilumine algo sobre nuestra vida a la hora de aceptar o no la realidad en la que nos movemos diariamente.
Reflexión homilética La vida del cristiano hoy, como la vida de todo creyente que quiere ser fiel a sus valores, está llamada a ser signo de contradicción. Pero, lo más dramático será que nuestra vida y nuestros valores estén en contraste con los de Cristo. Es ahora una de las ocasiones en las que tenemos que decidir hacernos de lado de Cristo o de lado del mundo.
PRECES DE LOS FIELES Con la fe puesta en los planes amorosos de Dios, dirijamos nuestra oración a El que quiere que gocemos de vida abundante en su presencia. Respuesta: Padre, escúchanos. - Por la Iglesia, para que sea el signo real de los valores eternos de Dios y del evangelio. Oremos. - Por todos los gobernantes, para que sean coherentes con los principios que motivan todo gobierno legítimo: procurar el bien de la sociedad. Oremos. - Por todos los más necesitados de la sociedad, sobre todo en países pobres, para que sus derechos sean reconocidos y vivan una vida digna de su condición humana. Oremos. - Por quienes hemos sido llamados a dar testimonio de Cristo, para que sepamos hacer la diferencia entre sus valores y los del mundo, y ser testigos de lo que creemos. Oremos. Acoge Señor estas peticiones y hazlas fecundas con tu gracia para bien nuestro y manifestación de tu gloria. Por Cristo N. Señor.
Monición de envío Llevemos en nuestro corazón el mensaje de Jesús: “El que recibe en mi nombre a uno de estos niños, a mi me recibe” Que nuestra capacidad de aceptar y respetar a todos los seres humanos sea un testimonio del Reino de Dios entre nosotros. 9月12日 ¿Quién es Cristo para ti? ¿Quién eres tú para Cristo?XXIV DOMINGO DEL T. O.
Ambientación general Hace pocos domingos escuchábamos a san Pedro decir a Jesús: “Tú tienes palabras de vida eterna”; y hoy escuchamos que ante la admiración del mismo Jesús, proclama que es el Mesías. Sin embargo, poco después quiere convencer a Jesús de seguir otro camino diferente al que él les proponía. La vida de cada día nos enfrenta a situaciones, que ponen a prueba nuestra fe, que incluso nos hacen vacilar y caer, pero la Misa nos ofrece la oportunidad de profesar nuestra fe y nuestra comunión con Jesucristo. Preparémonos a participar en esta Eucaristía sintiendo esta necesidad de afirmar y comprometer nuestra fe en la causa de Jesucristo.
Monición a la 1ª lectura – Isaías 50, 5-9 Este pasaje bíblico del profeta Isaías nos recuerda uno de los cánticos del siervo de Yahvéh, donde la Iglesia ve a Cristo, que se compromete incondicionalmente en la causa de Dios, aunque esto le lleve a las mayores pruebas y vejaciones. Escuchemos.
Monición al Salmo 114 Nos invita este salmo a profesar nuestra determinación a seguir el camino de Dios porque, a pesar de las pruebas, tenemos la certeza de que está con nosotros.
Monición a la 2ª Lectura – Santiago 2, 14-18 Nos invita el apóstol Santiago a ser prácticos y coherentes en nuestra fe; la fe es un camino de vida, que por tanto se manifiesta en las obras de cada día.
Monición al Evangelio – Marcos 8, 27-53 ¿Quién es Cristo para nosotros? ¿Qué estamos dispuestos a arriesgar por él? Escuchemos este pasaje evangélico para aclarar nuestra respuesta personal a estas preguntas.
Reflexión homilética Cristiano viene de Cristo; ser cristiano es ser como Cristo. Por ello ser cristiano es una tarea que nunca acaba. ¿Qué criterios tenemos para decir que somos cristianos porque vivimos como tales? ¿Qué tanto sabes de Cristo? ¿Qué tanto actúas como Cristo? Conocer a Jesucristo y estar dispuesto a arriesgarlo todo, como él, por llevar a cabo el plan de Dios es un criterio para decir que somos cristianos.
PRECES DE LOS FIELES Sabiendo que Dios está de nuestro lado porque somos hechura suya, a su imagen y semejanza, hijos suyos, nos atrevemos a expresarles nuestras necesidades confiadamente. Respuesta: Padre, escúchanos. - Por la Iglesia, nuestra Madre y Maestra, para que profesando su fe en Jesucristo, como Pedro, sea un testimonio constante de su vida y de su palabra. Oremos. - Por las autoridades civiles para que sientan la responsabilidad de servir, renunciando a sus propios intereses personales. Oremos. - Por los más necesitados de nuestra sociedad, para que sean objeto real de nuestra fe, ayudándolos eficazmente en sus necesidades. Oremos. - Por todos los que nos llamamos cristianos para que seamos coherentes a la hora de renunciar a lo que se oponga a nuestra dignidad y de solidarizarnos con quienes necesiten de nosotros. Oremos.
Padre de bondad, acepta las plegarias de tu pueblo para que podamos gozar de las bondades de tu Providencia. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
Monición de envío Puesto que queremos conservar la vida, volvamos, animados por la enseñanza de Jesús, a las actividades normales de nuestra vida familiar, social o laboral, con la inquietud de darnos a los demás en el modo y medida en que nos necesiten, pues quien pierda su vida por Cristo y por el Evangelio, la salvará. 9月5日 El sábado o la ley"El hijo del hombre también es dueño del sábado" Lucas 6, 1-5
Aplicación: Entre las novedades del mensaje de Jesús, asemejado ayer con el vino nuevo, está el poner de relieve el valor de la persona sobre las leyes y normas. 9月4日 ABRIRSE A LA VIDADOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO
Monición ambiental Paz y bien. La historia de la salvación es una historia de comunicación entre Dios y el ser humano; una historia en la que éste no siempre ha respondido a los mensajes que Dios le ha enviado. Escuchábamos el domingo pasado las palabras del profetas Isaías: “este pueblo me honra con los labios pero su corazón está lejos de mí” y nos decía Jesús que era el corazón lo que había que sanar para hacer posible esta respuesta de vida, adecuada a los planes de Dios. Jesús viene a este mundo para restablecer esta comunicación; él es la Palabra viva de Dios, la palabra que nos habla en nuestro propio lenguaje. Y en este domingo 1º de mes tenemos un recuerdo por nuestras familias, lugar privilegiado donde nos hemos abierto a la vida natural y espiritual. Que esta Eucaristía nos dé la oportunidad para restaurar nuestro corazón a la comunicación divina.
Monición a la 1ª lectura - Isaías 35, -4-7 Frente a la condición de desánimo y depresión del pueblo en tiempos del destierro, el profeta lo anima a despertarse a la esperanza porque Dios va a tomar medidas y va a restaurar la condición y derechos de su pueblo. Escuchemos esta breve lectura.
Monición al Salmo 145 Frente a las maravillas que Dios realiza a favor de los suyos, el salmista invita a los creyentes reconocer la obra de Dios y a alabarlo. Asumamos esta misma actitud con el salmo que vamos a rezar.
Monición a la 2ª lectura – Santiago 2, 1-5 También nosotros tenemos la oportunidad de hacer realidad esta voluntad liberadora y generosa de Dios frente a quienes nos necesitan. ¿Es nuestra actitud ante ellos semejante a la de Dios?
Monición al Evangelio – Marcos 7, 31-37 Lo que sucedía al pueblo escogido era figura, dice san Pablo, de lo que Jesús iba a llevar a cabo entre nosotros. Y la acción apostólica de Cristo era figura y ejemplo a su vez de la misión apostólica de la Iglesia, en la que nosotros estamos comprometidos. Escuchemos con esta idea el pasaje evangélico de hoy.
REFLEXIÓN HOMILÉTICA -“Si hoy escuchas su voz, no endurezcas tu corazón”, nos dice el salmo 95. Hoy es el día de salvación. Cristo se acerca a cada uno de nosotros y despierta nuestro oído para escuchar las palabras de salvación de Dios y abre nuestros labios para hacernos nosotros su voz. -¿Qué significa esto en tu vida? ¿Qué dimensión de tu vida necesita activarse: el oído o la voz” ¿Están tus oídos abiertos o cerrados a la palabra de Dios? ¿Están tus labios abiertos o cerrados para proclamar su mensaje? -Dios nos habla de muchas formas. Hay muchas voces en nuestro mundo que nos hablan de Dios y muchas voces que nos piden les hablemos de Dios. Entre estos últimos están los más pobres, a quienes urge socorrer en un mundo confundido por mensajes falsos, que llevan a la muerte.
PRECES DE LOS FIELES Dirijamos por tanto nuestra voz en la oración de la comunidad al Dios que nos ofrece la vida, la vida abundante de su Hijo Jesucristo. Respuesta: Padre, escúchanos. -Por la santa Iglesia de Dios y su jerarquía, para que sea fiel portadora del mensaje salvador de Dios a todos los pueblos. Oremos. -Por los que dirigen los destinos de las naciones para que atiendan los gritos de los pobres, que reclaman sus derechos fundamentales a la vida. Oremos. -Por todos aquellos que no tiene voz en nuestra sociedad, para que se reconozca su derecho a hablar y pedir justicia. Oremos. -Por todos aquellos que sólo escuchan palabras de condena y desprecio en el mundo en que viven, para que puedan escuchar la palabra y de liberación y salvación que Dios les dirige. Oremos. -Por nuestras familias, para que sean el lugar privilegiado por la Iglesia y por la sociedad, donde se cultive las cualidades humanas y los valores espirituales. Oremos
Padre de bondad, que quieres estar en comunicación constante con quienes somos tus hijos, haz que no seamos sordos a tu voz y acojamos siempre tu mensaje de vida. Por Cristo N. Señor.
MONICIÓN DE ENVÍO Dios, que nos ha dado la gracia de escuchar su mensaje de vida, nos da también la gracia y la tarea de llevar sus palabras a quienes en nuestro mundo necesitan un mensaje de justicia de amor o de paz. 8月22日 Señor, ¿a quién iremos?XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Ambientación general Este domingo nos ofrece la oportunidad de renovar nuestra opción por Cristo, que nos invita a una vida centrada en el Espíritu, alimentada por su Palabra de vida eterna y su cuerpo eucarístico. Como lo hiciera Josué con el pueblo de Israel, también la Iglesia nos invita a decidirnos por este mensaje y esta vida que Cristo nos ofrece, cada uno en la forma de vida cristiana que ha escogido. Dispongámonos a celebrar toda esta riqueza de vida espiritual en esta Eucaristía.
Monición a la 1ª lectura – Josué 24, 1-2. 15-18 El líder espiritual del pueblo judío, Josué, sucesor de Moisés en la responsabilidad de introducir al pueblo en la tierra prometida, pide al pueblo que hagan profesión de su fidelidad al Dios que los sacó de Egipto. Escuchemos.
Salmo 33 Como el pueblo fiel a Dios, que ha podido experimentar su poder y su gloria, también nosotros estamos llamados a dar testimonio de que Dios no se deja ganar por nadie en generosidad y misericordia. Lo hacemos ahora a través de este salmo.
Monición a la 2ª lectura – Efesios 5, 21-32 Toda la historia de salvación es una historia de amor; Cristo ha encarnado este amor de Dios y nos lo ofrece en la Iglesia. Nosotros estamos llamados a encarnar ese mismo amor en la forma de nuestra vida cristiana. Hoy lo vemos aplicado en palabras de san Pablo a la vida matrimonial.
Monición al Evangelio – Juan 6, 55.60-69 Concluye el discurso del pan de vida con una invitación de Cristo a optar por él, acogiendo la gracia de Dios Padre, que nos invita a seguir sus pasos.
Reflexión homilética Tenemos que tomar posiciones en la vida, no las podemos posponer indefinidamente. Es una constante en la historia humana, tanto en la historia civil como religiosa. Después de este discurso eucarístico de san Juan, Jesús nos pregunta, como lo hizo a los Doce, si estamos con él o queremos dejarlo. Ello supone hacer del centro de nuestra vida el amor, tanto viviéndolo en la vida –por ejemplo en el matrimonio- como celebrándolo en la Eucaristía, que nos ha de llevar a una comunión incondicional y total con Cristo.
PRECES DE LOS FIELES De nuevo nos dirigimos con confianza total a Dios nuestro Padre, expresándole nuestras inquietudes y necesidades. Respuesta a las intenciones: Padre, escúchanos. Por la Iglesia en todos sus miembros, para que sea testimonio vivo de un compromiso por la vida del Espíritu. Oremos. Por las autoridades civiles, para que dirijan con responsabilidad el destino de las naciones y procuren la equidad y la justicia para todos los ciudadanos. Oremos. Por los que sufren necesidades y abusos en sus vidas y en sus derechos respectivamente, para que experimenten la providencia amorosa de Dios. Oremos. Por quienes nos llamamos cristianos para que seamos fieles a los compromisos tomados por el Evangelio de Cristo. Oremos. Para que la Eucaristía sea cada día más el centro vigorizador de la vida de la Iglesia. Oremos. Padre lleno de amor acoge estas intenciones que te hemos presentado a favor de todas tus criaturas para que vean qué bueno eres. Por Cristo nuestro Señor.
Monición de envío Hemos conocido que Cristo es el que nos da el alimento de vida eterna y que el Espíritu es el que da la vida; que nuestro testimonio de vida ilumine a quienes en nuestro derredor no hayan tenido esta oportunidad salvadora. 8月14日 La Vida eterna en nosotrosXX DOMINGO ORDINARIO Monición de ambientación general Paz y bien. Repetidas veces se habla, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, de la sabiduría y de la insensatez. Es un tema que se trata hoy en la primera y en la segunda lectura a propósito de la capacidad para encontrar el alimento que nos dé una buena calidad de vida. Somos conscientes hoy día de este problema frente a los peligros de falsear los alimentos de personas y animales en el orden natural; pero ¿somos conscientes de la importancia de una buena alimentación en el orden espiritual? Es el tema que se nos expone en la liturgia de la palabra y es el alimento que nos ofrece Cristo en cada Eucaristía: alimento de vida eterna.
MONICIÓN A LA 1ª LECTURA – PROVERBIOS 9, 1-6 La Palabra de Dios repite para nosotros la invitación que hace la Sabiduría en la primera lectura, invitación a alimentarnos bien a la mesa del Señor.
MONICIÓN AL SALMO 33 Frente a toda la propaganda que nos hace el mundo, muchas veces falsa, el salmo que vamos a rezar a continuación nos invita a fiarnos de Dios y experimentar así su bondad.
MONICIÓN A LA 2ª LECTURA – EFESIOS 5, 15-20 También san Pablo nos llama la atención sobre los peligros que enfrentamos de dejarnos engañar por los atractivos y engaños del mundo. Nos invita, por su parte, a dejarnos guiar por el Espíritu de Dios.
MONICIÓN AL EVANGELIO – JUAN 6, 51-58 Seguimos escuchando el discurso de Jesús sobre el pan de vida y hoy se insiste en la calidad espiritual de este alimento para vivir en comunión con Dios, para tener vida eterna en nosotros.
REFLEXIÓN HOMILÉTICA El hombre siempre ha estado ante diversas ofertas de vida: unas falsas, otras verdaderas. Y tantas veces, presa del engaño como ya nos lo cuenta el relato del primer pecado, se ha dejado guiar por caminos extraviados. El evangelio nos recuerda el caso del hijo pródigo en una forma parabólica pero tan cerca a la realidad. Y precisamente, esa parábola nos viene a decir cómo Dios siempre ha estado tan empeñado en que vayamos por el camino correcto, por ello nos una y otra oportunidad; la más real y cercana de todas es la que nos ofrece por medio de Cristo, que se hace verdad, camino y vida para nosotros.
PRECES DE LOS FIELES Con la confianza que nos da el saber que Dios está empeñado en nuestra felicidad y en nuestra salvación, le presentamos nuestras intenciones y necesidades. Respuesta: Padre, escúchanos. - Por la Iglesia, madre y maestra, para que siga incansable en su labor evangelizadora ofreciendo la vida eterna a la humanidad. Oremos. - Por los líderes políticos, para que sean fieles a su compromiso con su pueblo, defendiendo sus derechos de verdad y justicia. Oremos. - Por todos los que siguen el camino equivocado, para que encuentren quien les ayude a seguir el camino recto de la vida. Oremos. - Por quienes nos hemos comprometido con la buena nueva del Evangelio, para que seamos coherentes en una vida que nos conduzca a hacer presente el reino de Dios. Oremos. - Para que la oferta de Jesús alcance cada día a más y más de quienes necesitan de su verdad y su vida. Oremos. Padre bueno, acoge en tu bondad providente estas intenciones para que podamos alcanzar las promesas de tu Hijo Jesucristo.
Monición de envío: Que la oferta de Cristo: su verdad y su vida, alcancen por nuestro medio a quienes en nuestro medio social o familiar necesitan conocer el camino recto y el ánimo para seguirlo. 8月8日 YO SOY EL PAN DE VIDADOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO
Paz y bien. En este domingo entramos más de lleno en el misterio de la Eucaristía, guiados por el Evangelio de san Juan. Nos dice Jesús abiertamente que él es “el pan de vida”, que viene del cielo, recordando el maná en el desierto, que era una figura y anuncio de este pan que Cristo nos da. Participemos activamente en este misterio, dejándonos guiar por su palabra y renovar por su cuerpo, para que tengamos esa vida, que Dios quiere para nosotros como hijos suyos que somos y, a través de nosotros, para el mundo.
MONICIÓN A LA 1ª LECTURA – I Reyes 19, 4-8 A través del relato que vamos a escuchar de la vida del profeta Elías, nos sugiere la Iglesia que nuestra vida es un camino, para el que necesitamos alimentarnos. Escuchemos.
MONICIÓN AL SALMO 33 Puede ser que, como Elías, nos sintamos a veces al borde de nuestro aguante; el salmo nos invita a poner, como él, nuestra confianza en Dios.
MONICIÓN A LA 2ª LECTURA – Efesios 4, 30-5, 2 ¿Esta nuestra vida alimentada por el Espíritu de Dios? Nos señala san Pablo los frutos que se han de dar en nuestra vida si verdaderamente el Espíritu de Dios es nuestra fuerza.
MONICIÓN AL EVANGELIO – Juan 6, 41-51 Comer el cuerpo de Cristo al celebrar la Eucaristía no es tan sencillo como comer un pan sagrado, incluye todo un misterio de gracia, que nos lleva a comulgar con Dios y dejarnos guiar por él.
REFLEXION HOMILETICA Nuestra vida es un camino con una meta, que a veces la perdemos de vida y de ahí el cansancio y el desánimo, como le sucede al profeta Elías. No faltan también las rebeldías e inconformidades con el modo como Dios se nos manifiesta y lleva a cabo sus planes. Necesitamos entrar en una dimensión de gratuidad, que caracteriza nuestra vida de seguidores de Jesús para que podamos gozar así de la riqueza de esa vida que él nos da. Todo esto se realiza por medio del misterio de la Eucaristía, pan de vida para el mundo.
PRECES DE LOS FIELES Con una fe incondicional en la vida que Dios nos ofrece en su Hijo Jesucristo, hagamos oración. Respuesta: Padre, escúchanos. - Por la Iglesia Jerárquica, madre que nos administra el pan de vida, para que no nos falten los ministros que nos administren la Eucaristía. Oremos. - Por todos los que gobiernan las naciones, para que procuren satisfacer las necesidades básicas de la sociedad y del mundo. Oremos. - Por todos los que van por el mundo sufriendo necesidades de cuerpo y alma, para que sientan la cercanía providente de Dios. Oremos. - Por nuestra comunidad cristiana, para que acojamos siempre con fe la riqueza de vida que celebramos en los sacramentos. Oremos. Que tu bondad haga prósperas nuestras oraciones para tener en nosotros la vida que nos das a través de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
MONICÓN DE ENVÍO Que la recomendación de san Pablo: “Vivan amando como Cristo” se haga realidad en nosotros como fruto del alimento eucarístico que recibimos, para que, como el mismo Cristo nos ha dicho, el mundo tenga vida.
8月1日 EL ALIMENTO QUE PERDURADOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO – EL ALIMENTO QUE PERDURA
AMBIENTACIÓN GENERAL Paz y bien. Cada día nos vemos en mayor necesidad de afanarnos por las necesidades de la vida, pero no siempre el resultado corresponde al esfuerzo. Por ello cada día crece la insatisfacción del ser humano ante las capacidades limitadas para alcanzar su felicidad. Este domingo nos invita a reconocer el camino y el alimento de Cristo para satisfacer nuestra hambre y sed de vida. Como primer domingo de mes dirigimos nuestra atención y oración por nuestras familias, para que en ellas encontremos la mesa que alimente nuestro cuerpo y nuestro espíritu.
MONICIÓN A LA 1ª LECTURA – Éxodo 16, 2-4. 12-15 A través del relato del maná, con el que Dios alimento a su pueblo durante la travesía del desierto hacia la tierra prometida, se anuncia el alimento eucarístico, que Dios nos da en su Hijo Jesucristo.
MONICIÓN AL SALMO 77 A través del salmo responsorial recordamos agradecidos cómo Dios proveyó con abundancia a las necesidades de su pueblo.
MONICIÓN A LA 2ª LECTURA – Efesios 4, 17.20-24 Frente a un mundo que nos ofrece gran número de artículos falsos para alimentar nuestra mente y nuestro corazón, san Pablo nos vuelve a insistir que estemos alerta y vivamos de acuerdo a los valores de Cristo y de su evangelio. Escuchemos.
MONICIÓN AL EVANGELIO – Juan 6, 24-35 Ante la multitud, que busca a Jesús después de que los había alimentado con abundancia, Él les advierte que concentren su tiempo y su trabajo en alimentar sus almas.
REFLEXIÓN HOMILÉTICA La experiencia del pueblo de Israel en el desierto comiendo el maná del cielo, se nos dice cómo Dios es providente con todas sus creaturas. El mundo de hoy trata de alimentar nuestro cuerpo y nuestra alma con productos de poca calidad, que no pueden llenarnos a satisfacción. Frente a ello, ante todo, está la doctrina evangélica de Jesús que orienta nuestra vida, ya que su mismo Espíritu es nuestro maestro. Pero el ser humano no vive de ideas o doctrinas, ha de llenar su corazón y encontrar sentido y seguridad para su existencia. Jesús nos dice tiene la respuesta a estas necesidades.
PRECES DE LOS FIELES Conscientes del vacío de la vida si Dios no está con nosotros y reconociendo que nuestro corazón descansará sólo en él, le presentamos confiadamente nuestras necesidades. Respuesta: Señor y Dios nuestro, escúchanos. - Por la Iglesia, por su jerarquía y todos sus miembros, para que sepamos dar a nuestro mundo el alimento de vida eterna que hemos recibido de Él. Oremos. - Por las autoridades civiles, para que trabajen en su campo por satisfacer las necesidades básicas de sus ciudadanos. Oremos. - Por nuestras familias para que sean mediadoras de Dios en satisfacer nuestras necesidades básicas, corporales y espirituales. Oremos - Por todos los que en el mundo sufren por falta de alimento, vivienda, educación y salud, que experimenten la providencia de Dios según su necesidad. Oremos. - Por nuestra comunidad (parroquial), para que seamos inspiración con nuestra vida para todos aquellos que en nuestro mundo necesitan sentido y dirección. Oremos. Padre bueno y providente, acoge estas oraciones para que tu providencia amorosa llene todos nuestros anhelos y necesidades. Por Cristo n. Señor. Amén.
MONICIÓN DE ENVÍO Con el corazón y el alma llenos del alimento que da la vida, volvamos a nuestra vida familiar y temporal con la confianza de que nunca nos faltará este alimento y con la inquietud de compartirlo con quienes nos crucemos en el camino de la vida. 7月25日 UNA MESA Y UNA COMUNIDADDOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO
AMBIENTACIÓN GENERAL Paz y bien. La Misa no es solamente una serie de ritos por medio de los cuales recordamos la muerte y resurrección de Cristo, sino que es ante todo la celebración de la vida; de la vida que Dios nos da a través de un banquete, al que estamos invitados todos los discípulos de Cristo. Si la providencia de Dios es la mesa por la que cuida de nuestras necesidades corporales, la liturgia es la mesa por la que Dios cuida de nuestras necesidades espirituales. Participemos en ella con esta conciencia de estar invitados personalmente a alimentarnos espiritualmente como comunidad de hermanos.
MONICIÓN A LA 1ª LECTURA – 2 REYES 4, 42-44 Se nos narra un hecho, que es como anticipo del gran milagro que nos cuenta san Juan en el Evangelio de hoy sobre la multiplicación de los panes para alimentar a una multitud. Escuchemos.
MONICIÓN AL SALMO 144 También el salmo nos hace conscientes de la providencia de Dios, que cuida de todos y a cada uno le da su ración a su tiempo; por ello, nos invita a bendecirlo siempre.
MONICIÓN A LA 2ª LECTURA – EFESIOS 4, 1-6 Nos sigue describiendo san Pablo el gran misterio de la Iglesia, poniendo de relieve por una parte la unidad y por otra las actitudes que propician esta unidad. Escuchemos.
MONICIÓN AL EVANGELIO – Juan 6, 1-15 Comenzamos hoy el relato del discurso de Jesús sobre el pan de vida según san Juan, que nos va a explicar detalladamente el gran don de la Eucaristía en la vida de la Iglesia.
REFLEXIÓN HOMILÉTICA La providencia de Dios tiene múltiples dimensiones como las tiene nuestra vida. Esta providencia tiene como fuerza y razón de ser la paternidad de Dios que nos hace participar de su vida. La Iglesia es el lugar donde podemos experimentar toda la riqueza de la providencia de Dios, sobre todo a través de la vida del Espíritu, que es la que nos alimenta como hijos de Dios.
PRECES DE LOS FIELES Con la confianza que nos inspira saber que Dios es nuestro Padre Providente, le expresamos nuestras necesidades e inquietudes. Respuesta: Padre, escúchanos.
Por la Iglesia, para que sea la casa de Dios, donde todos se sientan acogidos y atendidos por la Providencia divina. Oremos. Por nuestros gobernantes, para que se sientan responsables de atender y satisfacer las necesidades básicas de todos los ciudadanos. Oremos. Por los más necesitados, por los que sufren hambre u otras necesidades básicas, para que experimenten la Providencia amorosa de Dios. Oremos. Por todos nosotros, para que sepamos hacernos instrumentos aptos de la Providencia amorosa de Dios. Oremos.
Padre bueno, acoge estas peticiones para que seamos dignos de experimentar tu misericordia y tus cuidados. Por Cristo N. Señor. Amén.
Monición de envío Que la Palabra de Jesús a los Doce “denles ustedes de comer”, resuene en nuestro corazón en esta semana para hacernos instrumentos de la Providencia de Dios hacia quienes nos necesiten.
7月10日 LA MISIÓNDOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO
Ambientación general Paz y bien. Dentro de la historia de salvación junto al llamado está la misión. Son dos dimensiones del misterio de la vocación. “Jesús llamó a los Doce y los envió de dos en dos” nos recuerda hoy el Evangelio. Junto al magisterio, que Iglesia hereda de Jesús, también ella participa de la misión de Jesús. Y esa misión tiene una dimensión interna, como lo describe san Pablo en la segunda lectura: ser santos por el amor, y tiene una dimensión externa: hacer presente el Reino de Dios. Que nuestra Eucaristía sea la oportunidad para renovarnos en la conciencia y responsabilidad de esta misión eclesial, en la que todos participamos.
Monición a la 1ª lectura – Profeta Amós 7, 12-15 Nos presenta este breve relato de la vocación del profeta Amós el contraste vocacional: el llamado de Dios y el rechazo de los hombres. Escuchemos.
Monición al Salmo (84) La misericordia de Dios es clave en toda la historia de salvación; ella nos garantiza las promesas de Dios y el éxito en nuestra misión. Unámonos en esta oración: Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Monición a la 2ª lectura – Efesios 1, 3-14 Escuchemos con devoción y admiración cómo nos describe san Pablo nuestra vocación cristiana, llena de bendiciones en Cristo y garantizada por su Espíritu.
Monición al Evangelio – Marcos 6, 7-13 Con el estilo breve peculiar de san Marcos, se nos describe en este pasaje evangélico el compendio de la vocación y misión de los apóstoles, heredadas por la Iglesia.
Reflexión homilética Mucha gente piensa que estamos aquí por un azar cósmico, que puede concluir trágicamente. No es ése el mensaje que hoy nos ofrece la Palabra de Dios. “El nos eligió antes de crear el mundo”, nos recuerda san Pablo. Y Dios nos eligió para una misión. Nada más lejos de la fe del cristiano que una vida sin rumbo sin sentido. Dios nos llamó a cada uno para ser perfectos en el amor y así en la vida de hijos de Dios, en la felicidad. Desde la conciencia de este llamado tan excelente en la mente y plan de Dios, podemos participar en la misión de la Iglesia: predicar, curar y recrear en nosotros a un hijo de Dios.
Preces de los fieles Conscientes del gran privilegio de nuestra vocación y misión en la Iglesia, dirigimos a Dios nuestra oración. Respuesta: Padre, escúchanos. - Por la Iglesia, para que siga fiel, a pesar de las dificultades, la misión salvadora heredada de los apóstoles. Oremos. - Por todos los gobernantes del mundo, para que también ellos reconozcan y sean fieles a su misión como servidores de la sociedad. Oremos. - Por todos los más necesitados, en el cuerpo y en el alma, a quienes Jesús y los apóstoles dirigieron su misión. Oremos. - Por todos nosotros, que creemos en la misión de Cristo y de la Iglesia en este mundo, para que seamos fieles a Dios y a la humanidad en nuestro servicio humanitario y evangelizador. Oremos. Padre de bondad, que nos has bendecido en Cristo con toda clase de bendiciones espirituales, haz realidad en nosotros lo que confiadamente te hemos pedido. Por Cristo N. Señor.
Monición de envío Cristo, que envió de dos en dos a sus discípulos, renueva su misión en nosotros, especialmente en quienes han sido unidos por el sacramento del matrimonio, y en quienes con la Iglesia queremos participar en su labor evangelizadora. 7月4日 DOMINGO XIV TIEMPO ORDINARIOENTRE LA FE Y LA RAZÓN
Monición ambiental Paz y bien. La Palabra de Dios en este día nos invita de nuevo a confrontar nuestra fe; ahora no son milagros de Jesús los que llaman la atención de la gente sino su sabiduría. Pero hay quienes la cuestionan, y son precisamente los más cercanos a él, los que más le conocen. Nosotros en la Misa vamos a escuchar la Palabra de Dios, que cada domingo nos invita a confrontar nuestra vida y nuestros criterios con los suyos al celebrar este misterio eucarístico, que es misterio de fe.
Monición a la 1ª lectura – Ezequiel 2, 2-5 Se nos dice en esta primera lectura que Dios está empeñado en que su pueblo escuche su voz, aunque se hagan los sordos y no quieran escucharlo.
Salmo 122 En el salmo vamos a confesar nuestra culpa por la indiferencia personal y comunitaria y la resistencia a acoger la Palabra de Dios.
Monición a la 2ª lectura – II Corintios 12, 7-10 Escuchemos con atención la confesión que nos hace san Pablo de su condición personal ante las pruebas, que le llevan a no presumir de nada si no es en la gracia de Dios.
Monición al Evangelio – Marcos 6, 1-6 ¿Con qué actitud escuchamos la Palabra de Dios? ¿Con qué actitud escuchamos esa Palabra cuando nos viene a través de otro? Dejemos que este pasaje evangélico nos ilumine sobre ello.
Reflexión homilética Vivimos en un tiempo en el que nos atrevemos a cuestionar todo y presumimos más de la cuenta de lo que somos o tenemos. Esto nos impide a veces aprovecharnos de la riqueza de sabiduría de la Palabra de Dios, ya que miramos más a las mediaciones de esa Palabra que a su contenido. Nos invita el mensaje de hoy a cuestionarnos personalmente si somos lo suficientemente dóciles ante la sabiduría de Dios, sin resistirnos a ella por las mediaciones o personas que nos la anuncian o enseñan.
PRECES DE LOS FIELES Abramos nuestro corazón ante el Señor confiando en su amor y providencia. Respuesta: Padre, escúchanos. - Por nuestra Jerarquía eclesial, para que sea fiel, a pesar de las dificultades e increencia, a su misión de enseñar y evangelizar. Oremos. - Por nuestras autoridades civiles en nuestro país y en los que se dan situaciones de violencia e injusticia. Oremos. - Por todos aquellos que son relegados por la sociedad y no atendidos en sus derechos y necesidades. Oremos. - Por nuestra comunidad eclesial particular, para que seamos fieles a nuestra misión de ser testigos del Señor. Oremos. - Expresa también en el silencio la intención que más te afecta personalmente o a tu familia. Padre de bondad, que de tantas formas te muestras solícito de nuestro bien y felicidad, haz realidad lo que confiadamente te hemos pedido. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
Monición de envío Con la confianza que nos ha inspirado la Palabra de Dios en este día, volvamos a nuestra vida sabiendo que, con la gracia de Dios, seremos capaces de enfrentar exitosamente todos los retos y responsabilidades.
|
|
|