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September 30 Otro mes...se vaYa se acaba el mes de septtiembre, que por el valle de México, D.F. ha sido bastante bueno, pues nos ha llovido casi todos los días. Hoy día último también hemos tenido nuestra borrasca mientras estábamos en la Misa de 7:00. Fue en otra parroquia, donde nos reunimos de todas las parroquias vecinas, del Decanato, para darle el corte de cinta al Proyecto de Pastoral del Decanato. La Misa fue presidida por nuestro Obispo Jonás Guerrero Corona, en la que se entregaron los folletos del Proyecto a todas las parroquias. A con tinuación se tuvo una asamblea en el salón, donde se hizo una presentación del proyecto en sus objetivos, a continuación una dinámica de grupo de 15 minutos, mientras consumíamos las botanas de la cena. A continuación hubo unas puestas en común y toques finales del Obispo.
Luego vino la cena con buen vino chileno y refrescos. Así concluye el mes de Septiembre, en el que hemos echado a anadar la pastoral parroquial: catequesis, grupo misionero, retiro parroquial, OFS, catecumenado, etc. Y ya estamos en la marcha...hasta Junio, tratando de impulsar la pastoral familiar, la evangelización, entre otras.
Y estamos en vísperas de la fiesta de san Francisco, que la estamos viviendo con una novena de temas de las Florecillas. A ver cómo sale la fiesta en Domingo. Lo dejo para otro día.
Fiesta de san Jerónimo"El que pone la mano al arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios" Lucas 9, 57-62
Aplicación: De nuevo, la Palabra de Dios nos enfrenta al gran reto de la perseverancia y la fidelidad. ¿Cómo te evalúas al respecto? ¿Puede Cristo contar contigo? September 29 Reconciliación con y en la IglesiaTema 24 - Este es un aspecto del sacramento de la confesión-reconciliación poco conocido y reconocido entre la mayoría de nuestros cristianos católicos: que nos reconciliamos también con la Iglesia. La clave para entenderlo es sencilla: entender y aceptar que somos cristianos en la Iglesia, que es una comunidad , una familia de los hijos de Dios, regenerados por el bautismo. Como comunidad somos responsables los unos de los otros; entre nosotros se da una comunicación de bienes espirituales, que se expresa a través de la “comunión de los santos”. En el credo de los Apóstoles decimos: “creo en la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados…”. Esta fórmula del credo, que es la más antigua, pone de relieve estos dos hechos, íntimamente relacionados: “el perdón de los pecados y la comunión de los santos” así como la santidad de la Iglesia. Por una parte reconocemos que en ella se da el perdón de los pecados, que es santa y que hay una comunicación espiritual entre quienes hemos sido santificados (santos) por el bautismo. Pero por la misma razón, cuando nuestra conducta no corresponde a esta santidad, que Cristo ha depositado en la Iglesia, la ofendemos; cuando, siendo miembros de una comunidad eclesial santa, actuamos de forma indebida y no acorde a esta santidad, ofendemos a cada uno de sus miembros y se requiere una reconciliación. ¿Cómo nos reconciliarnos con la Iglesia santa, a la que hemos ofendido? En la antigüedad los pecados que ofendían gravemente a la Iglesia –apostasía (renegar de la propia fe), adulterio y homicidio- se sancionaban con una penitencia pública y la excomunión. Después de cumplirla y de haber dado señales de conversión se aceptaba al pecador a la comunión con la Iglesia y a los sacramentos. Hoy en día, aunque hay pecados, cuya absolución está reservada al Obispo, la reconciliación se da normalmente a través de este sacramento de la reconciliación. En este caso el sacerdote actúa en nombre de la Iglesia. Esta facultad de perdonar los pecados, dada a la Iglesia, está claramente expresada en el evangelio, cuando Cristo dice: “Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados les quedan perdonados y a quienes se los retengan les quedan retenidos” (Juan 20, 22). Además de esta experiencia de perdón eclesial, administrado por el sacerdote u Obispo, el perdón eclesial se da también a nivel comunidad en la celebración de algunos sacramentos: en el acto penitencial al inicio de la Misa (Mateo 5, 21-26) y en el padrenuestro antes de la comunión; en la celebración comunitaria de la reconciliación ((Santiago 5, 16); en la unción de los enfermos. Para iluminar más esta experiencia del perdón mutuo en la comunidad eclesial, se pueden leer los siguientes textos: Mateo 18, 21-35 – Dios nos perdona e invita a perdonarnos mutuamente. Mateo 6, 9-15 – El perdón de Dios condicionado por el perdón fraterno. I Juan 1, 5-7; 5, 16-17 - Luz y tinieblas: comunión y pecado. Para la reflexión personal ¿Has pensado que tus pecados tienen que ver con los demás? ¿Qué conciencia y experiencia de esta reconciliación eclesial tienes? ¿Qué importancia tiene para ti esta reconciliación eclesial? ¿En qué forma sientes la necesidad del perdón mutuo fraterno?
Para concluir puedes rezar el salmo 86
La RecinciliaciónTEMA 23Después de tratar los tres sacramentos fundamentales, que nos incorporan a la Iglesia y nos comprometen con la misión de Jesús como nuestro Salvador y Señor, los tres sacramentos llamados de la iniciación cristiana, consideraremos ahora el sacramento de la reconciliación.
Teniendo en cuenta nuestra constante condición humana, herida por el pecado, y jalada de distintas formas por las pasiones carnales (soberbia, avaricia, ira, envidia, lujuria, gula y pereza), se comprende que, en cuanto apartamos nuestra vista de Cristo, podemos fallar. Según que esas fallas puedan interferir más o menos con nuestra comunión con Dios, podemos necesitar de la ayuda espiritual de este sacramento, que es de sanación espiritual.
Aunque no se puede separar la reconciliación con Dios de la reconciliación con la Iglesia, en este tema vamos a considerar el primer aspecto y lo completaremos con el segundo en otro tema.
Ante todo, conviene recordar que la Iglesia en su renovación de la liturgia sacramental o, dicho de otra forma, al renovar la práctica eclesial de los sacramentos, ha cambiado el nombre tradicional de confesión o penitencia por el de reconciliación, para poner de relieve que en este sacramento se da un encuentro personal espiritual con Dios y con la Iglesia. No se trata de una simple práctica religiosa, equivalente a una sesión de terapia espiritual, sino de un encuentro tan personal como el que tiene un hijo con su padre, cuando después de un malentendido u ofensa entre ambos, se perdonan y reconcilian.
Para entender mejor este proceso espiritual, vamos a acudir a la palabra de Dios: Juan 20, 22-23: nos recuerda la facultad conferida por Cristo a los apóstoles de perdonar los pecados, que da razón del por qué de este sacramento. II Corintios 5, 17-21 – La reconciliación con Dios es la misión de Cristo y de la Iglesia. I Juan 1, 5-10 - Con confianza en el amor de Dios aceptar que hemos pecado I Juan 4, 10; Romanos 5, 6-11 - Dios nos da a su Hijo para reconciliarnos y darnos la vida de hijos de Dios. Lucas 15, 11-32 – Dios nos espera y hace fiesta cuando decidimos reconciliarnos con El. Lucas 19, 1-9 – Dios sale al encuentro del pecador y hace fiesta con su conversión.
Para la reflexión personal ¿Qué pensamientos y sentimientos provocan estos pasajes bíblicos? ¿Cómo iluminan tu actitud frente al pecado y frente a Dios como pecador/a? ¿Qué cambios te sugieren estos textos evangélicos en relación a tu experiencia de pecado?
Puedes concluir este tema con el salmo 51
Los arcángeles de Dios: Miguel, Gabriel y Rafael"Verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre" Juan 1, 47-51.
Aplicación: ellos son intermediarios y embajadores de la Providencia de Dios. Y ¿nosotros? September 28 El más pequeño y el más grande"En realidad, el más pequeño entre ustedes ese es el más grande" Lucas 9, 46-50
Aplicación: en el ambiente espiritual de la novena a san Francisco de Asís, estas palabras de Jesús tienen sentido: Francisco el hermano menor y servidor de todos, ha sido engrandecido por Dios y admirado por la humanidad entera. September 26 Apertura a todo lo buenoDOMINGO XXVI DEL T. O.
MONICIÓN AMBIENTAL Paz y bien. Cristo ha llevado a cabo la redención de la humanidad para reconciliar a todos los hijos de Dios y reunirlos en la misma familia; ello nos ha de inspirar sentimientos y deseos de comunión con todos los seres humanos, particularmente con quienes compartimos la misma fe en su doctrina, que nos llamamos cristianos. Que la Eucaristía sea hoy esta fuerza de cohesión espiritual en nuestra comunidad parroquial.
Monición a la 1ª lectura – Números 11. 25-29 Los dones de Dios no están limitados a unos pocos, Dios se complace en compartir su gracia, su amor y su espíritu con todos los que él quiere y están abiertos a colaborar. Escuchemos al respecto la historia del libro de los Números.
Monición al salmo 18 Proclamemos con el salmo la sabiduría que la palabra y la voluntad de Dios proveen y garantizan en nuestra vida.
Monición a la 2ª lectura – Santiago 5, 1-6 Seguimos escuchando las enseñanzas de la carta de Santiago, que hoy nos advierte sobre el peligro de las riquezas materiales y sobre la seguridad falsa que éstas ofrecen. Escuchemos.
Monición al Evangelio – Marcos 9, 38-48 El discípulo de Jesús ha de tener un espíritu ecuménico, dispuesto a aceptar todo lo bueno, independientemente de quien venga y, por otra parte, ha de ser exigente consigo mismo y coherente con su estilo de vida.
Reflexión homilética Dios derrama sus dones generosamente entre todos los de corazón puro, no siempre miembros de nuestra Iglesia o de nuestra comunidad; es lo que ha de inspirar en nosotros el espíritu ecuménico de apertura a quienes tienen otra fe. Esa apertura nos ha de hacer generosos y solidarios, nos dice Santiago, incluso en el orden natural, ya que Dios ha enriquecido la tierra con bienes suficientes para todos. El Evangelio nos dirige la atención a purificar nuestras intenciones y nuestra obras para que así podamos ser coherentes con nuestros valores y abiertos a los de los demás.
PRECES DE LOS FIELES Abiertos a la providencia de Dios, que derrama sobre todos la abundancia de sus dones, oremos por ellos y por nosotros. Respuesta: Padre, escúchanos.
Por todos los que han sido llamados a servir a la Iglesia en la Jerarquía, para que sean generosos en administrar la gracia y demás dones de Dios. Oremos.
Por los que administran los recursos de las naciones, para que sean honestos y fieles a la responsabilidad recibida de sus ciudadanos. Oremos.
Por todos los más desposeídos en nuestra sociedad, para que el Dios Padre de todos, haga posible zanjar las diferencias discriminatorias entre las diversas clases sociales. Oremos.
Por todos los que hemos recibido la vocación al seguimiento y testimonio de Cristo, para que tengamos la inquietud de ser hermanos de todos. Oremos.
Padre bueno, inflama nuestros corazones en el amor para que podamos ser generosos con los dones que de ti hemos recibido. Por Cristo nuestro Señor.
Monición de envío Vayamos a la vida de cada día con el deseo sincero de ser testigos de la bondad generosa de Dios, que quiere que todos gocemos de sus dones y que nos reconozcamos como hermanos en una misma familia humana y creyente.
Entre la admiración y la duda"El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres" Lucas 9, 43-45
Aplicación: el contexto de este anuncio de la pasión, segundo en el mismo capítuto, es que, por una parte todos estaban admirados de los prodigios de Jesús y por otra que no entendían estas palabras, además no se atrevían a preguntarle. ¿Cómo te sitúas tú ante este misterio de la pasión de Jesús y de las ppruebas de tu vida? ¿Entiendes? September 25 VALORES FAMILIARES¡¡FAMILIA SÍ, MATRIMONIO NO!! ¿Qué tal les suena esto para una pancarta en una manifestación contra el matrimonio? Me recuerda a aquel slogan de los librepensadores y ateos de algunos países europeos, que se atrevieron a decir y a escribir: “Probablemente Dios no existe, no te preocupes, goza de la vida”. En un mundo donde se proclama la libertad de expresión, nos damos mejor cuenta de cómo se realiza un antiguo dicho: “a falta de razones, gritos”, porque eso es lo que dan a entender pancartas y manifiestos de ese tenor. Decir que porque “probablemente” Dios no existe, podemos vivir sin preocupaciones, es una forma de querer engañar públicamente a quienes tengan poca capacidad de pensar. Y digo “querer engañar”, puesto que hace falta muy poco IQ (cociente intelectual) para ver la contradicción que existe en esa afirmación. En otras palabras, si un ateo no es capaz de asegurarme que no existe Dios, cómo se atreve a decirme que viva sin preocuparme, porque si después de todo, resulta que sí existe, se me “cae el pelo”. Y ¿qué tal la lógica de quienes defienden la familia, pues no quieren que sus padres se separen, pero ellos no quieren casarse ni ante la autoridad civil ni eclesiástica, sino vivir juntos mientras les “caliente el amor”? Esta es la lógica de muchos, muchos de nuestros jóvenes en casi todos los países occidentales de Europa y América, sobre todo de las zonas urbanas. Para ellos hacer un contrato ante una autoridad por el que se comprometen a vivir juntos por un número de años o por toda la vida es poco menos que contra la libertad y los derechos humanos. Pero ellos no se dan cuenta de que la razón principal de pensar así es que son fruto de matrimonios rotos, disfuncionales, y que heredan, más que en su mente, en sus agallas, lo que ya han vivido. Por ello, se impone que quienes creemos en la familia, creamos en las instituciones que la fundamentan . Y entre ellas no podemos menos de incluir el matrimonio. La forma de contraer el matrimonio será diversa según las culturas y países, pero llevará consigo un signo de compromiso, aunque éste sea un simple “sí”, por medio del cual los interesados se dicen que quieren vivir juntos. ¿Por cuánto tiempo? Yo supongo que en la mayoría de los casos será indefinidamente, ya que si se aman no es mínimamente normal que estén pensando en separarse en cualquier momento. Incluso me atrevería a decir que algunas de estas personas que se casan con el mínimo de las estructuras, lo hacen por una inseguridad existencial, visceral y afectiva, que no quieren reconocer y que la disimulan o intentan disimularla rechazando los compromisos legales, para los que ellos no están capacitados. Por ello, yo quiero decir en estas líneas que quien cree en la familia, en su familia, o añora haber tenido una familia como la que envidia de sus amigos, también tiene que aceptar que cree en el matrimonio, pues sin una forma de matrimonio la familia no puede subsistir. Esto incluye que, por una parte, toda autoridad civil, que facilita el divorcio hasta el ridículo, desconociendo que el matrimonio se hizo de común acuerdo entre dos personas, está atentando contra la propia sociedad, a la que se ha comprometido a servir. Si el matrimonio se contrajo entre dos, cómo se puede conceder el divorcio porque sólo una parte lo quiere, incluso por razones banales. Por ello, nosotros los que creemos en la familia, en la sociedad civil y en la sociedad religiosa, los que creemos en la vida, en la convivencia humana, en la amistad y en la solidaridad, tenemos la tarea ineludible de defender el matrimonio de acuerdo a la ley natural, a la ley civil de los países e inclusive de acuerdo a las leyes del grupo religioso al que pertenecemos . Más aún, quienes creemos en la familia cristiana, tenemos la misión sagrada de defender el matrimonio eclesiástico; misión sagrada porque el mundo necesita de testimonios sensibles e irrefutables de que el amor, la vida, la felicidad, la realización personal tienen como fuente original a Dios. Y Dios instituyó, desde el inicio de la historia, la familia como el instrumento y vehículo natural de todas esas gracias y experiencias, que todos añoramos. Es la Iglesia, instituida por Cristo, la que tiene los mejores medios para fomentar y promover esta institución familiar. Medios de doctrina, medios de instituciones y medios de gracia divina. ¡Cuántos matrimonios, que ya estaban a la deriva en el mar de los años, han encontrado de nuevo el rumbo cuando han descubierto el sentido, el valor y la riqueza del sacramento del matrimonio cristiano! Por lo tanto y en conclusión: “familia sí, matrimonio sí"
¿Quién es Jesús para ti? - Novena a San Francisco"Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Lucas 9, 18-22
Aplicación: Hoy tenemos a san Francisco de Asís que tuvo claro quién era Jesús para él, por ello su ideal de vida fue: seguir a Cristo pobre, humilde y crucificado. September 24 La ceguera voluntaria"Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía y no sabía a qué atenerse..." Lucas 9, 7-9.
Aplicación: Como dice el proverbio: "no hay peor ciego que el que no quiere ver". September 23 San Pío de Pietrecina"No lleven nada para el camino..." Lucas 9, 1-6
Aplicación: ¡Cuántas cosas cargamos en nuestro camino de la vida! Creemos que todas son necesarias, pero Jesús dijo que sólo una era necesaria. ¿Cuál es tu verdadera y única necesidad? September 22 La Palabra de Dios"Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica" Lucas 8, 19-21
Aplicación: ¡Qué importancia tiene la Palabra de Dios y qué maravillas puede realizar! sin embargo, qué desconocida pasa en la vida de muchos cristianos.
September 21 Misericordia"Yo quiero misericordia y no sacrificios" Mateo 9, 9-13
Aplicación: A propósito de la conversión y llamado de Mateo, publicano recaudador de impuestos, servidor público de los invasores, él mismo nos recuerda esta palabras del Antiguo Testamento. Palabras que tienen un mensaje especialmente significativo en la misión de Cristo y de los cristianos: Dios no quiere nuestros sacrificios sino nuestro corazón. September 20 De su lado con en su contraXXV DOMINGO DEL T. O.
AMBIENTACIÓN GENERAL Paz y bien. Jesús había sido anunciado como signo de contradicción, como causa de vida y de muerte, según la actitud de aceptación o de rechazo de quienes lo conocieran. Esa misma oportunidad tenemos nosotros cada vez que escuchamos su Palabra y somos invitados a celebrar su misterio pascual. Somos meros oyentes o espectadores o estamos dispuestos a hacernos de su lado. Con esta inquietud comenzamos hoy nuestra celebración de la Eucaristía.
Monición a la 1ª lectura – Sabiduría 2, 12.17-20 La verdad de quien habla de parte de Dios ha de ser probada a través de la prueba de la persecución; es el mensaje que nos da la primera lectura y que es anuncio de lo que Cristo tendrá que vivir. Escuchemos.
Monición al Salmo 53 Frente a las persecuciones por las que ha de pasar el hombre justo, su fe en Dios es la garantía de su triunfo. Así lo proclamamos hoy en el salmo responsorial.
Monición a la 2ª lectura – Santiago 3, 16-4, 3 Se habla y ser escribe mucho hoy sobre cómo encontrar soluciones a los conflictos sociales o políticos, que se suceden en diferentes partes del mundo. Escuchemos la siguiente lectura para iluminarnos sobre este particular.
Monición al Evangelio – Marcos 9, 30-37 De nuevo aparece en la vida y ministerio de Jesús el contraste y conflicto entre sus planes y los de los apóstoles. Quizá esta experiencia nos ilumine algo sobre nuestra vida a la hora de aceptar o no la realidad en la que nos movemos diariamente.
Reflexión homilética La vida del cristiano hoy, como la vida de todo creyente que quiere ser fiel a sus valores, está llamada a ser signo de contradicción. Pero, lo más dramático será que nuestra vida y nuestros valores estén en contraste con los de Cristo. Es ahora una de las ocasiones en las que tenemos que decidir hacernos de lado de Cristo o de lado del mundo.
PRECES DE LOS FIELES Con la fe puesta en los planes amorosos de Dios, dirijamos nuestra oración a El que quiere que gocemos de vida abundante en su presencia. Respuesta: Padre, escúchanos. - Por la Iglesia, para que sea el signo real de los valores eternos de Dios y del evangelio. Oremos. - Por todos los gobernantes, para que sean coherentes con los principios que motivan todo gobierno legítimo: procurar el bien de la sociedad. Oremos. - Por todos los más necesitados de la sociedad, sobre todo en países pobres, para que sus derechos sean reconocidos y vivan una vida digna de su condición humana. Oremos. - Por quienes hemos sido llamados a dar testimonio de Cristo, para que sepamos hacer la diferencia entre sus valores y los del mundo, y ser testigos de lo que creemos. Oremos. Acoge Señor estas peticiones y hazlas fecundas con tu gracia para bien nuestro y manifestación de tu gloria. Por Cristo N. Señor.
Monición de envío Llevemos en nuestro corazón el mensaje de Jesús: “El que recibe en mi nombre a uno de estos niños, a mi me recibe” Que nuestra capacidad de aceptar y respetar a todos los seres humanos sea un testimonio del Reino de Dios entre nosotros. September 18 Jesús acompañado de..."Jesús caminaba por ciudades y poblados predicando la buena nueva del Reino de Dios. Lo acopañaban los Doce y algunas mujeres..." Lucas 8, 1-3
Aplicación: Jesús no está solo en su misión, ¿quieres acompañarlo? September 17 El amor de Dios siempre se adelanta"A que poco se le perdona, poco ama" Lucas 7, 36-50
Aplicación: el amor de Dios siempre va delante de nosotros, sea como gracia que nos ama o como gracia que nos perdona, sea como providencia o como fortaleza, como consuelo o como ánimo; por ello, tiene sentido que nosotros correspondamos. September 15 Virgen Dolorosa "Jesús dijo a su madre; "Mujer ahí tienes a tu hijo"; luego dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre" Juan 19, 25-27
Aplicación: Aquí está una de las bases de nuestra relación y devoción, de nuestra fe y de nuestro amor a la Virgen María en la Iglesia. September 14 Una fe tan grande"Ni en Israel he hallado una fe tan grande" Lucas 7, 1-10
Aplicación: Si lees este pasaje del Evangelio, podrás sentir la curiosidad de evaluar tu fe, ya que la fe es una experiencia real de la vida, que, como nos decía ayer el apóstol Santiago, se manifiesta en las obras. La Eucaristía (III)Queridos amigos/amigas: de nuevo estoy aquí para enviarles el tema siguiente, explicándoles un poco lo que celebramos en la Misa. Es una presentación breve, espero que en nuestro retiro lo podamos explicar más en detalle. Ah, y hablando del retiro; puesto que los días que habíamos escogido en Noviembre ya estaban reservados u ocupados en la casa de retiro dentro de los límites de nuestra parroquia, he creído más conveniente cambiar las fechas en lugar de buscar otra casa más lejos, sobre todo pensando en los que vengan de fuera. Así que las fechas del retiro serán el 16 y 17 de enero. Espero que les acomoden a los que ya han decidido participar en el retiro. Les agradeceré me confirmen su asistencia.
Tema 22: Nuestra celebración de la Eucaristía
Vamos a comenzar este tema leyendo un escrito de san Justino, que nos describe cómo celebraba la eucaristía la comunidad cristiana ya en el siglo II. “A nadie es lícito participar de la Eucaristía si no cree que son verdad las cosas que enseñamos, y no se ha purificado en aquel baño que da la remisión de los pecados y la regeneración (Bautismo), y no vive como Cristo nos enseñó. El día llamado del sol (Domingo) se reúnen todos en un lugar, lo mismo los que habitan en la ciudad que los que viven en el campo, y, según conviene, se leen los tratados de los apóstoles y los escritos de los profetas, según el tiempo lo permita (Liturgia de la Palabra). Luego, cuando el lector termina, el que preside se encarga de amonestar, con palabras de exhortación, a la imitación de cosas tan admirables (Homilía). Después nos levantamos todos a la vez y recitamos preces; y a continuación, como ya dijimos, una vez que concluyen las plegarias, se trae pan, vino y agua (Presentación de ofrendas): y el que preside pronuncia con todas sus fuerzas preces y acciones de gracias, y el pueblo responde «Amén»; tras de lo cual se distribuyen los dones sobre los que se ha pronunciado la acción de gracias, comulgan todos, y los diáconos se encargan de llevárselo a los ausentes. Los que poseen bienes de fortuna y quieren, cada uno da, a su arbitrio, lo que bien le parece (Colecta), y lo que se recoge se deposita ante el que preside, que es quien se ocupa de repartirlo entre los huérfanos y las viudas, los que por enfermedad u otra causa cualquiera pasan necesidad, así como a los presos y a los que se hallan de paso como huéspedes; en una palabra, él es quien se encarga de todos los necesitados”. Nuestra celebración de la Misa o Eucaristía sigue ese esquema descrito por san Justino, a saber: Liturgia de la Palabra: Preparación (primeras oraciones) – Proclamación (Lecturas)– Respuesta (Credo y Preces de los fieles) Liturgia de la Eucaristía: Presentación de dones (Ofertorio)– Celebración (el resto de la Misa hasta la:) – Comunión (comer el cuerpo y sangre de Cristo como signo de compromiso con Cristo en lo que nos ha enseñado de palabra y en su vida)
Dentro de la celebración de la Misa es importante tomar en cuenta los signos externos: gestos, posturas, cantos, colores, oraciones, adornos de la iglesia o lugar de la celebración.
Se pueden leer los textos siguientes: Mateo 26, 17-30; Lucas 22, 7-20; Marcos 14, 12-25; I Corintios 11, 23-26; |
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